Comunicador Parroquial
El Comunicador Parroquial en el Proyecto Diocesano de Comunicación
Estamos convencidos de que la comunicación es el elemento que tenemos que impulsar en toda la estructura diocesana y en cada comunidad parroquial; una comunicación cada vez más intencional, que apoye el éxito de la tarea misionera y evangelizadora de la Iglesia para construir un camino que permita servir mejor a la comunidad, establecer un verdadero encuentro con ella y enfrentar de mejor forma los retos de la Evangelización.
La Diócesis de Texcoco cuenta con un proyecto de comunicaciones que quiere responder a las necesidades concretas de comunión y comunicación, buscando el mejor camino para la correcta y eficiente comunicación y comunión de Iglesia.
El proyecto pretende abordar las dificultades de comunicación de la Diócesis en cuatro etapas:
Etapa 1.- Sensibilización y diálogo con los sacerdotes y fieles laicos comprometidos en la pastoral parroquial.
Etapa 2.- Formación de agentes laicos para las comunicaciones.
Etapa 3.- Desarrollo de medios de comunicación.
Etapa 4.- Animación y acompañamiento de la pastoral de la comunicación.
De acuerdo con las etapas del proyecto de comunicación debemos dar atención prioritaria a la formación de laicos en el campo de las comunicaciones y constituir la red humana de comunicadores y así comenzar a atender las necesidades de comunicación existentes en cada comunidad parroquial y apoyar la eficacia de la Evangelización Diocesana y Parroquial.
La vida de la Iglesia es comunión. Para hacer presente este signo en la Iglesia Diocesana es importante desarrollar estrategias de comunicación que apoyen la labor pastoral en cada comunidad. Esto nos impulsa a desarrollar una red humana de comunicadores que dé fuerza y seguimiento a la planeación, organización, coordinación y comunicación de cada uno de los proyectos pastorales que se realizan.
El agente laico se capacitará para convertirse en el comunicador parroquial, quien tendrá entre sus responsabilidades la coordinación de la comunicación que se desarrolla en la comunidad parroquial.
Actualmente la Diócesis de Texcoco cuenta con algunos espacios y organismos donde es posible experimentar la comunicación, sin embargo, no son suficientes para atender la necesidad de la comunicación que requiere esta Iglesia Particular en toda su dimensión. Ello ha provocado el aislamiento e incluso la nula participación de ciertos sectores y comunidades en el Plan Diocesano de Pastoral.
El Comunicador en el Plan Diocesano de Pastoral
Explicando a grandes rasgos en qué consiste el Plan Diocesano de Pastoral (Plan Diocesano de Renovación / Evangelización de la Diócesis de Texcoco) señalamos un punto con el que comienza el análisis de la situación de esta Iglesia Diocesana: la mayor parte del pueblo bautizado no se siente parte de la Iglesia, se siente extraño a esta institución a la que recurre sólo para satisfacer sus exigencias religiosas (…) El mundo eclesiástico, quisiera llegar a este pueblo, pero no logra encontrar ni el lenguaje ni las estructuras adecuadas para tal fin.
Dicha situación provoca un desfasamiento entre la Iglesia oficial y la vida de la gente, de allí que sea urgente un cambio, con el que se provoque la renovación del rumbo pastoral de nuestra Iglesia Diocesana.
La visión que ahora se tiene es enfrentar como Iglesia este desafío: Reconstituirse como Pueblo de Dios, de modo que todo el Pueblo Bautizado viva la participación y comunión en el único Dios en esta Iglesia de Cristo en camino hacia la plenitud de la Unidad al servicio del Reino de Dios.
En otras palabras, construir el modelo ideal de Iglesia que nos proponemos, a la que hay que tender y a la cual queremos encaminarnos: La Comunión, de todos los Bautizados. Cada Bautizado debe poder experimentar y vivir esta comunión en las relaciones eclesiales, de modo que todos tengan la experiencia de la Unidad en el Espíritu en la integración de las diversidades.
Las necesidades de comunicación en cada comunidad, de acuerdo con el Proyecto Diocesano de Pastoral, hacen que sea urgente el preparar laicos comprometidos en el campo de la comunicación, para que apoyen con herramientas efectivas y adecuadas los distintos momentos del mismo, en favor del desarrollo y crecimiento de la Comunidad y de la estructura de la Pastoral Diocesana.
Formación del Comunicador Parroquial
Los comunicadores obtendrán una formación básica en comunicación social que los llevará a comprender la vida de la Iglesia. Aprenderán a desarrollar y utilizar los medios de comunicación al alcance de la comunidad para ponerlos al servicio de la Parroquia, además de integrarse a la labor informativa y periodística como corresponsales diocesanos. Lo que permitirá la creación de un sistema coordinado de noticias diocesanas para comunicar la actividad de la Iglesia. Así como posibilitar la comunicación en todas sus dimensiones.
El trabajo concreto del comunicador no será una actividad aparte del quehacer parroquial. Su servicio siempre se integrará y se enfocará a las necesidades particulares y concretas de la Parroquia en el conjunto de su organización: Consejo Parroquial de Pastoral, Equipo Parroquial de Animación Pastoral, Consejo Parroquial de Asuntos Económicos, Áreas de Pastoral, Servicios Parroquiales, Movimientos y Asociaciones Laicales, y de la Comunidad en general.
Logros de una Formación Permanente
La labor que desarrollará el comunicador parroquial se centra principalmente en las necesidades de comunicación de la Parroquia, sobre todo en el ejercicio de la Pastoral Parroquial, por ejemplo, dar a conocer a la comunidad parroquial la información que se elabore conforme al Proyecto Diocesano de Renovación Pastoral, las propuestas de cada una de las Áreas de Pastoral, el desempeño de cada Asociación o Movimiento Parroquial, y la comunicación de cada una de las actividades diocesanas; animando y coordinando la hoja parroquial, el periódico mural y otros canales de comunicación para crear el vínculo entre la Parroquia y la Comunidad de fieles y personas de buena voluntad. En breves palabras, su tarea será generar, promover y establecer la comunicación al interior de la comunidad parroquial y en relación con la comunidad Diocesana.
Sus principales actividades serán:
§ Investigación de los medios y canales óptimos que permitan una mayor y mejor comunicación de los valores evangélicos y sean una verdadera plataforma de encuentro entre la Parroquia y la Comunidad.
§ Capacitar a otros agentes de la pastoral parroquial en el uso de los medios de comunicación social para la evangelización.
§ Estudio y formación de agentes de pastoral en el desarrollo crítico de los instrumentos de información impresos y electrónicos.
§ Estudio permanente del campo de las comunicaciones.
§ Elaboración de productos comunicacionales que apoyen la labor pastoral de la Comunidad Parroquial.
§ Participación activa en los planes de la pastoral parroquial y diocesana.
§ Coordinador y vínculo de unidad en la conformación de la red humana de comunicadores para ser enlace con la organización del trabajo pastoral en los distintos niveles: Parroquial - Decanato - Vicaría - Diócesis.
Beneficios del Comunicador Parroquial
Es importante destacar que el beneficio directo en la formación de comunicadores es para la acción evangelizadora de la Parroquia y la Diócesis. Esta es la prioridad del comunicador parroquial. Así que sus tareas deberán responder a los retos actuales de la Evangelización, en coordinación con el Párroco y en relación con la estructura Parroquial y Diocesana.
Se ha indicado que el beneficio directo de esta labor es la Evangelización; sin embargo, verlo así es muy general. A continuación señalamos las metas que se pretenden alcanzar y otros beneficios que se obtendrán con la conformación de los comunicadores parroquiales:
Metas
§ Contar con personas dispuestas, con una buena formación humana, espiritual, doctrinal, ética, técnica en el campo de las comunicaciones.
§ Consolidar la estructura de comunión diocesana.
§ Desarrollar estrategias para la correcta comunicación parroquial.
§ Brindar servicios y recursos para la comunicación interna y externa de la Parroquia.
§ Contar con un programa de actualización para la formación permanente de los comunicadores parroquiales.
Beneficios
§ Eficacia de la comunión y comunicación Parroquial y Diocesana.
§ Mayor coordinación y organización de la tarea pastoral en la Parroquia y Diócesis.
§ Mejor relación de la Parroquia con su comunidad y con la Diócesis.
§ Trabajo en equipo en el desarrollo de la pastoral de conjunto en cada comunidad.
§ Atención, prevención y evaluación de cada acción pastoral según las prioridades de la Parroquia.
§ Promoción de la actividad episcopal y sacerdotal.
§ Desarrollo de medios que favorezcan la comunicación comunitaria.
§ Reducir tensiones en el trabajo de la pastoral Parroquial y Diocesana.
§ Aumento del ánimo entre los Agentes de Pastoral Parroquial.
§ Mayor presencia de fieles comprometidos con la Parroquia.
§ Mayor y mejor atención de los Sectores Parroquiales.
§ Soluciones concretas a las necesidades de comunicación e información Parroquial y Diocesana.
§ Mejor coordinación y organización de la Parroquia con el Decanato y la Vicaría Episcopal.
§ Red de mensajeros en cada Parroquia.
§ Conformación de centros de distribución en el territorio diocesano para que se facilite la entrega de correspondencia y otros envíos.
§ Consolidación de la comunicación diocesana.
§ Incrementar la productividad del trabajo Parroquial.
§ Reducir gastos de papelería de la Oficina Parroquial y por llamadas telefónicas.
§ Propiciar el financiamiento de otros proyectos pastorales.
Beneficiarios directos del Comunicador Parroquial
El Párroco.
Él es el primer beneficiado, ya que al no serle posible estar, de tiempo completo, dedicado a la recepción y atención de todos los mensajes y participar en todos los eventos, el comunicador será su apoyo y leal colaborador para ponerlo al tanto de todo mensaje, facilitándole los contenidos, actualizando y jerarquizando la información, de manera que el Párroco, EPAP y CPP, estén en condiciones óptimas para tomar decisiones.
Con la presencia de su comunicador los Párrocos ganan:
§ A un agente laico de pastoral capacitado y especializado en un campo de pastoral específico: pastoral de la comunicación.
§ Un fuerte aliado, confiable y seguro colaborador.
§ Una persona que se insertará en las fibras más sensibles de la organización parroquial, EPAP, apoyando desde ahí el llamado a la comunión y participación.
§ Una persona sensible, responsable e interesada de manera especial por la realidad parroquial.
§ La oportunidad de obtener un mejor desempeño de sus responsabilidades. Enfocando su esfuerzo en otras áreas o tareas concretas.
La Comunidad Parroquial: “Fuerzas vivas”
La comunidad parroquial, y principalmente los coordinadores o responsables de algún organismo parroquial, tendrán el beneficio de contar con un agente especializado que enfocará su acción en favor de todos. Teniendo entre sus funciones la claridad de lo que significa la pastoral de conjunto y estará dedicado de tiempo completo al servicio de la misma, respondiendo fuertemente al llamado de hacer la comunicación para la comunión.
Con la red de comunicadores la comunidad gana:
· Un enlace que les permitirá un mejor contacto con otras realidades, espacios, experiencias y trabajos pastorales.
· La oportunidad de aprovechar más y mejor los recursos para la comunicación a través de los instrumentos que están a su alcance.
· La oportunidad de crear otros medios o modelos de comunicación y mejorar los existentes.
· La posibilidad de capacitarse en el campo de las comunicaciones y aprovechar este aprendizaje a favor de su desempeño para la pastoral parroquial.
· Lograr una mejor comunicación con todas las realidades y organismos parroquiales, logrando un amplio sentido de comunidad.
El propio comunicador o comunicadora.
El comunicador o comunicadora a través del ejercicio de sus responsabilidades:
· Adquiere y fortalece sus conocimientos y habilidades para responder a los retos y desafíos pastorales en el campo de las comunicaciones.
· Obtiene un crecimiento que le repercutirá en su vida personal, familiar, laboral y comunitaria.
· Tiene la oportunidad de ser mejor persona y poder compartir su experiencia con otros.
El Ser y Hacer del Comunicador Parroquial
SER:
§ Es una estructura de implementación y apoyo de acuerdo con el organigrama de la pastoral dentro del Plan Diocesano.
§ Es un implemento del Plan Diocesano de Pastoral.
§ Es una ayuda a la acción y animación pastoral en la Diócesis de Texcoco.
§ Es respuesta a las necesidades expresadas durante las semanas de formación permanente del clero durante el año de la comunicación.
§ Es la segunda solución expresada en los acuerdos conclusivos del año de la comunicación por el presbiterio diocesano.
§ Es una de las actividades documentadas en el proyecto diocesano de comunicación, aprobado a mediados del 2004 por el presbiterio diocesano.
§ Es un elemento que se inserta y enriquece directamente a los equipos de animación pastoral en sus distintos niveles.
§ La Iglesia Universal durante el año 2006 hizo un fuerte llamado a la comunicación para la comunión, también a partir de redes de comunidades y de agentes animadores de la comunicación, la misión y la cultura de los pueblos.
§ En relación con el documento conclusivo de Aparecida, el comunicador es un discípulo y apóstol que es sensible de que “la buena pastoral misionera es comunicación que lleva a la comunión”. (129-130) (155).
HACER:
§ Su tarea principal, en su primera etapa de acción, es promover y facilitar los contenidos del Plan Diocesano de Pastoral.
§ Ayudar a los párrocos, cuasipárrocos, capellanes, vicarios subsidiarios y sacerdotes responsables de una parroquia en formación, principalmente al Vicario de Pastoral y Decanos, a establecer una mayor y mejor comunicación en la pastoral territorial.
§ Impulsa, crea y aprovecha los medios de comunicación: impresos y digitales, para la interacción con la comunidad.
§ Elabora y adapta las herramientas pedagógicas y didácticas para la formación de los agentes de pastoral.
§ Brinda un servicio especializado a la pastoral de conjunto y a la comunicación hacia dentro y hacia fuera de las comunidades.
§ Pone los cimientos para la red de mensajeros.
§ Se dispone a su formación permanente para actualizar sus conocimientos y desarrollar sus habilidades para hacer un mejor uso de los medios de comunicación y de las nuevas tecnologías de información y comunicación.
§ Pone en común y al servicio de la comunidad todos los materiales y todas las capacitaciones adquiridas.
Conclusiones
Tareas inmediatas del Comunicador Parroquial:
§ Promover y facilitar el Plan Diocesano de Pastoral.
§ Apoyar al Párroco y al Vicario Episcopal en dar sentido y claridad a las estructuras para la acción pastoral.
§ Proponer los medios de comunicación que informen periódicamente la labora pastoral de la Iglesia, aprovechando y mejorando los medios de comunicación diocesanos y parroquiales ya existentes.
La Red Humana de Comunicación, es un equipo de sacerdotes y agentes laicos que tienen la finalidad de contribuir con la planeación y realización de las tareas pastorales de la Diócesis de Texcoco.
Sumémonos con convicción, decisión y generosidad a este proyecto. Sintiéndonos partícipes de esta red que se comienza a construir. Dénos su confianza. Para que fortalecidos en el ánimo, dejándonos primero en las manos de Dios y de la Iglesia, logremos alcanzar el éxito de esta dimensión de la pastoral diocesana y parroquial.